lunes, 1 de octubre de 2018


CONVOCATORIA BECA
AGENCIA NACIONAL DE PROMOCIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA


CARACTERÍSTICAS DE LA BECA
Tipo de Beca:
Inicial
Área:
Ciencias Químicas
Investigador Responsable:
Rolando A. Spanevello
Título del Proyecto:
Innovación en el reciclado de residuos celulósicos para la generación de productos de alto valor agregado
Código del Proyecto:
PICT-2016-2307
Institución Beneficiaria:
Instituto de Química Rosario
Tema:
Biomasa residual como recurso para nuevos productos industriales. Celulosa, la mayor fuente de carbono renovable, es un biopolímero que se puede degradar para generar compuestos de menor peso molecular, que son transformados químicamente en productos necesarios para la sociedad moderna. Estas innovaciones se ejecutan según las premisas del desarrollo sustentable.
Descripción Tema Beca:
Obtención de productos de alto valor agregado a partir de material celulósico, como subproductos agro-industriales, aplicando procesos de pirólisis convencional o asistido por radiación de microondas. Los productos obtenidos se emplearán como material de partida para la síntesis de intermediarios quirales que conduzcan a la generación de compuestos bioactivos, utilizando metodologías amigables con el ambiente.
Requisitos del Becario:
Licenciado/a en Química (preferentemente), o Biotecnología, Bioquímico/a, Farmacéutico/a o egresado de carreras universitarias a fines, de hasta 35 años de edad a la fecha del cierre del concurso y con buen desempeño académico durante la carrera de grado.
Lugar de Ejecución
de la Beca:
Suipacha 531 - ROSARIO
Características de la Beca:
Inicio: 01/02/2019

Duración: 3 años
Estipendio Mensual: $20.407.-

Cierre del Concurso:
22/10/2018
Contacto:
(Enviar C.V. y teléfono para contactar)
Email: spanevello@iquir-conicet.gov.ar
Teléfono: 03414372704
Dirección Postal: Suipacha 531
Localidad: ROSARIO



 

sábado, 29 de julio de 2017

Noticias del Grupo

 

 
 
 
 
 
 

TELAM ROSARIO 25-07-17 El equipo interdisciplinario del CONICET-Universidad Nacional del Rosario (UNR), que logró determinar que un compuesto extraído de la cascarilla de soja es capaz de eliminar a la bacteria ´salmonella´. Foto Sebastián Granata

Científicos de la Universidad Nacional de Rosario descubrieron que un aceite obtenido de la cascarrilla de esa legumbre puede eliminar la peligrosa bacteria.

 

 


miércoles, 26 de julio de 2017

Noticias del Grupo

 

 
 
 

Ciencia en el sector productivo

Martes, 18 Julio 2017

 Un compuesto extraído de la cascarilla de soja actúa contra la bacteria Salmonella 

Un estudio interdisciplinario llevado adelante por investigadores del Instituto de Química Rosario (IQUIR, CONICET/UNR), el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET/UNR) y el Instituto de Investigaciones para el Descubrimiento de Fármacos de Rosario (IIDEFAR, CONICET/UNR)  comprobó que un compuesto denominado levoglucosenona que puede extraerse de la cascarilla de soja es capaz de matar a la bacteria Salmonella. Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Industrial Crops and Products

Según la Organización Mundial de la Salud, la Salmonella es una de las cuatro principales causas de enfermedades diarreicas y si bien la mayoría de los casos de salmonelosis son leves, algunas veces pueden ser mortales.

El equipo del IQUIR, liderado por el doctor Rolando Spanevello, obtuvo la levoglucosenona de la cascarilla de soja a través de un método llamado pirólisis que consiste en someter el material a altas temperaturas en ausencia de oxígeno para evitar su combustión. Como resultado de este proceso se obtiene un bioaceite conformado por una mezcla compleja de compuestos.

“Analizamos el bioaceite a través de los métodos biológicos que desarrolló el grupo de Eleonora García Véscovi del IBR y el de Ricardo Furlán del IIDEFAR pensando que podíamos encontrar algunos componentes bioactivos sin saber cuáles podrían ser”, indicó Spanevello y agregó “la sorpresa fue que el componente mayoritario que obteníamos de la pirólisis, la levoglucosenona, era el compuesto bioactivo”.

García Véscovi explicó que la metodología que desarrollaron permite identificar en un conjunto de compuestos, como el bioaceite, cuál es bioactivo enfrentándolo con la bacteria patógena en estudio para que sea ésta la que seleccione el agente capaz de afectarla. Luego, para aislar la molécula que tiene actividad el conjunto de compuestos pasa por sucesivos fraccionamientos. En una etapa posterior, los investigadores trabajan con la estructura del compuesto identificado modificando algunas partes de la molécula para descubrir cuál es el sitio responsable de la actividad.


“Tenemos, además, una manera de detectar si la bacteria está afectada en sus mecanismos de patogenicidad o en su viabilidad, es decir, en su sobrevida”, señaló la investigadora y afirmó que, en este caso, la levoglucosenona actúa de la segunda manera, matando a la bacteria.

Los investigadores remarcan la importancia de poder obtener la levoglucosenona de un producto como la cascarilla de soja que, generalmente, es considerado un desecho, es abundante en la región y tiene un costo muy bajo.

“Hay una preocupación mundial muy grande por el potencial agotamiento de las fuentes fósiles asociada a las energías, pero también es necesario recordar que los recursos fósiles son una fuente sumamente importante para la industria química”, sostuvo la doctora Alejandra Suárez, miembro del grupo del IQUIR, y agregó “los químicos estamos muy compenetrados en encontrar fuentes alternativas de productos químicos que sean sustentables y económicas”.

Trabajo interdisciplinario
El doctor Germán Giri, actualmente becario post-doctoral del IBR, que realizó este trabajo como becario del IQUIR, destacó la importancia del trabajo interdisciplinario que fue necesario para llevar adelante este estudio. “Fue un desafío interactuar con grupos de otras áreas, pero logramos establecer un intercambio constante con el que fuimos acostumbrándonos a entendernos mejor”, indicó Giri.

“Creo que de ahora en adelante esta interdisciplinariedad se va a seguir potenciando porque los químicos podrán hacer modificaciones en el compuesto y nosotros, probar cuál es la reacción de la bacteria en un ida y vuelta hasta lograr optimizar la acción de estos derivados”, aseguró el doctor Gastón Viarengo, becario en el IBR.

Por Vanesa Bomben
CONICET Rosario